Deseo tener la perseverancia de la mosca común en sus objetivos, la resistencia de las pequeñas flores que, de forma recurrente, crecen en los lugares más hostiles de la ciudad: la fortaleza de los seres menos agraciados de la naturaleza, para conseguir los más bellos sueños.
viernes, 30 de abril de 2010
Fuerza
Deseo tener la perseverancia de la mosca común en sus objetivos, la resistencia de las pequeñas flores que, de forma recurrente, crecen en los lugares más hostiles de la ciudad: la fortaleza de los seres menos agraciados de la naturaleza, para conseguir los más bellos sueños.
jueves, 22 de abril de 2010
Llaga molesta
lunes, 29 de marzo de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
¡Viva la excepción!
Hoy voy a hacer una excepción en mi propia (y única, a decir verdad) norma del blog: que las entradas sean de pura ficción u opinión saril :P. ¿Y por qué? Porque merece la pena. Y es que quiero hablaros de la iniciativa de un simpático bloguero, Juan Ceñal, que desde su blog y su programa radiofónico 10 historias, 10 canciones, hace una increíble tarea por la difusión de la música.Con el hilo conductor de un tema -no de un grupo, género o estilo- Juan nos hace viajar a diferentes mundos en cada programa: sus 10 historias divierten, emocionan, y siempre sorprenden.
Y ahora él me ha pedido para su blog una selección de 10 canciones con las que me siento identificada. Bueno, puede que las haya mejores; pero las he escogido por lo que representan para mí o simplemente porque me hacen sentir bien. Podéis escucharlas aquí, y animaros a enviarle las vuestras (increíble ejercicio de autorreflexión, os lo recomiendo).
miércoles, 24 de febrero de 2010
Francisquito
El gato Francisquito estaba enfadado, su negro cabello erizadísimo. Desde el otro lado del pasillo, observaba a su rival en la oscuridad: ese gato persa (¿o sólo de pelo largo?) que estaba apostado junto a la puerta. No quería competencia en la casa: ¿quién era aquel descarado? ¿Tendría la osadía de querer compartir su cama, comida y arenero?Poco a poco, Francisquito se iba acercando a él; dispuesto a asestar a su enemigo un golpe certero, un zarpazo letal capaz de alejarle para siempre de sus dominios. Un paso: un poco más cerca. Otro más: Francisquito ya es capaz de atisbar su lanudo perfil. Otro más: ese no sabe lo que le viene encima. Pegado a la pared, avanzando con el sigilo de un ninja, Francisquito estaba a punto de verse las caras con su némesis felina…
Y justo en ese momento, la dueña de Francisquito barrió por fin aquella pelusa gigante de la entrada de la casa. Francisquito se quedó sin enemigo.
jueves, 11 de febrero de 2010
Sol
lunes, 1 de febrero de 2010
A.
A Antonio le gustaba tanto esa serie… Tanto le gustaba, que sabía al detalle todos los guiños y gestos de sus protagonistas: el saludo del padre al llegar a casa, el contorneo de caderas de la hija mediana, el chocar de manos del hijo mayor con su vecino, el amigo de toda la vida. Tanto le gustaba que había aprendido a manejarse en aquel entorno familiar lleno de sorpresas y rodeado a la vez de una tranquilizadora y previsible rutina.Tanto le gustaba aquella serie, que decidió mudarse.
Asombrada, anonadada, su madre pudo ver en el tercer capítulo de la quinta temporada de “Los maravillosos Brown”, la entrada de un nuevo personaje. Aparecía por la puerta un tímido muchacho cargado con un pequeño equipaje. Un joven menudito y blanco al que todos llamarían cariñosamente “A.”, por su pequeño tamaño. El estudiante español de intercambio que llegaba a la vida de la familia Brown… para quedarse.
martes, 19 de enero de 2010
El libro supremo
martes, 5 de enero de 2010
Terapia anual
Se tumbó en el diván, temblaba de arriba abajo. El doctor le animó a tranquilizarse; y el excitado paciente, ya en confianza, le expuso su problema. Tenía estrés. ¿Las causas? Un exceso de responsabilidad y la presión de todos los habitantes del planeta esperando algo bueno de él: la resolución de los conflictos, el fin de la crisis económica, soluciones para el cambio climático, inclusive el logro de sus propósitos personales...Según contaba todo esto, el paciente iba poniéndose más y más histérico, con los ojos grandes como dos enormes ceros, para echarse a llorar a continuación. El doctor, sobrepasado, le dijo que era normal, que no tenía que martirizarse, que en ese momento era mejor llorar y echarlo todo. Y le despidió con una palmadita en la espalda, contento por no estar en su lugar: ¿quién querría ser el aterrado, el angustiado año 2010?
jueves, 24 de diciembre de 2009
Colina
Yendo hacia el trabajo, Julia se sorprendió: no recordaba haber visto nunca aquella colina cerca de casa. Una pequeña montañita, sobre la que el ayuntamiento no había tardado en poner un banco y plantar un árbol.Y es que la formación de la colina no pudo ser más rápida. En su base, permanecía aquella señora obesa que un día cayó en la nieve por un fortuito resbalón y que a la que nadie ayudó a ponerse en pie. La mujer sobre la cual empezó a caer la lluvia, el fango, la tierra, hasta nacer la vida. Aquella señora que era del barrio y ahora era el barrio.
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