lunes, 27 de septiembre de 2010

Mudanzas II: Espejos

Ángela se mudó con su novio Andrés a una nueva casa. Su provisional vida entre cajas -tardaría varios días en despejar habitaciones y pasillos-, le resultaba algo dura. Pero había algo que aún le molestaba más de estar recién mudada: la falta de espejos. Y no era por no poder lavarse los dientes, vestirse o peinarse en condiciones. Era por un fenómeno que realmente le inquietaba…

Y es que al levantarse por la mañana sin espejos en los que reconocerse y volver a la realidad, Ángela se quedaba con el rostro de la persona que había soñado que era. El rostro onírico –y con él su personalidad- quedaba, por así decir, adherido al de la joven.

De esta manera, un día se fue al trabajo siendo Napoleón; en una sola mañana organizó a las caóticas filas de becarios y recibió por fin el ascenso que tanto ansiaba. Otro día se levantó siendo una cantante de rock trasnochada, y no recordaba nada de lo que la tarde anterior había preparado para la reunión con el principal cliente de la compañía (ni que decir tiene, perdió de inmediato el ascenso conseguido). Pero el colmo fue cuando se levantó siendo Lady Gaga. No solo porque se presentara con un traje que ella misma hizo con los restos del guiso de ternera del día anterior, sino porque el numerito pseudoerótico que montó con los nuevos socios alemanes en la sala de juntas no le hizo demasiada gracia al director general.

Unos días después, ya en la cola del paro, fue Atila. Y nadie, nadie olvidará ese día.

18 comentarios:

Möbius el Crononauta dijo...

A ver si fue vampiro y en realidad sí había espejos...

¡Saludos! deliciosa crisis de identidad la de tu relato

Pedalier dijo...

A veces uno no quiere despertar de según que sueños. La realidad, a primera hora de la mañana, es extremadamente dura.

Nos leemos.

ordago13 dijo...

Las hordas desorganizadas de becarios....


Me ha encantado esa imagen¡¡

Siempre lo imaginas y siempre lo consigues.


Pasate a dejarme en comentario en el inicio de la III temporada de mi primer programa de radio

LOLA dijo...

Esta noche escondo todos los espejos. Me quiero levantar siendo hombre y rascarme el paquete y tumbarme en el sofá durante la jornada de huelga, beber cerveza, y ver la tele durante todo el dia con los pies encima de la mesa. A ver si levanto España...

Señorita Puri dijo...

,,,al paso que va la vida y la economía tendremos que sacar carnet de crisis de identidad.

Alcaudón dijo...

yo me volví chiflado mirándome en el espejo del salón de tu casa: me reflejaba metido en una cocina, convertido en juanmota y sacando una cerve... No supe qué pensar.

saroide dijo...

_Möbius: ajajjaja, ya ves; es que me he sumado sin quererlo a la moda de escribir sobre vampiros...

_Pedalier: la realidad es demasiado dura; y los sueños también pueden serlo. Sin ir más lejos, hoy me he despertado de uno, que prefería ir a currar, no te digo más.

_Órdago: Enhorabuena por empezar una nueva temporada :)

_Lola: eso es UN PLANAZOOO.

_Señorita Puri: eso da para una entrada entera...

_Alcaudón: ¿Qué espejo? No recuerdo...

¡¡Gracias como siempre por comentar!!

Rembrandt dijo...

Una mujer sin espejos? Claro como no soñar con ser otra persona!
En un caso como ese yo quisiera soñar que soy invisible, te imaginás como me podría divertir jeje.

Besitos Sara y precioso finde.
REM

Luis Carlos dijo...

Que historia recordada Saroide.
Y es de imaginar cuando la escribiste, y la sensación que experimentabas cuando la imaginabas con los rostros que tomaba de sus sueños, y la falta de espejos.
Menos mal tu personaje no tuvo pesadillas porque le hubiera tocado llevar al otro día la imágen del cuadro de Goya.
Un abrazo,

Luis Carlos

Alcaudón dijo...

Jajajaja!! El "espejo" que está en la pared que da a la cocina... ya veo que no me entendiste :( No te comento mucho pero sigo mirando a los ojos de Sari. bs.

saroide dijo...

_Rembrandt: ays, yo lo que quisiera hoy no es ser invisible, sino directamente desaparecer ;P

_Luis Carlos: jjejjee, podría haber sido personajes de pesadilla, como un zombi... o Berlusconi ;P

_Alcaudón: ¡GRACIAS por seguir viniendo, aunque como ves tengo el blog "hecho unos zorros"!

Gracias a todos por vuestros comentarios, da gusto mirar la vida con vosotros.

El hombre del faro dijo...

Me he reído mucho con este texto, te ha quedado genial, a mi también me ha encantado lo de los becarios.

¿El otro día de que venias? Ja, Ja...

Creo que voy a quitar todos los espejos de mi casa a ver si a mi me pasa algo parecido.

Besotes.

Carlos Fox dijo...

¡Atiza!, con Atila.
¡Qué Barbaridad!

¡Un besoide, Saroide!

saroide dijo...

_El hombre del faro: ¡¡Gracias!! El otro día me temo que solo iba de Sari mal pintada ajajjaa, ya me gustaría ser Lady Gaga por una noche ;P. Un besazo, Maneeee.

_Carlos Fox: ¡Y cáspita, añadiría yo! Me encantan esas palabras: atiza, cáspita... me recuerdan a Zipi y Zape. Un abrazo grande, gracias por comentar, como siempre :)

Perla del Turia dijo...

¡Me encanta! No quiero ni pensar en lo que me pasaría a mí en semejante situación... Aunque casi me preocuparía más la cara que le vería a la gente con la que sueño. Si ellos supieran, angelitos...

saroide dijo...

_Perla: ¡¡Gracias por venir, sé lo liada que estás! ;)

En efecto, si las personas con las que soñamos supieran... ¡Menos mal que los sueños no nos delatan!

Angelillo dijo...

¿Ande se compran esos espejos? Voy a encargar uno para ir de mezcla entre La Masa y Un día de Furia. O eso o de pitufo gruñón, jeje.

saroide dijo...

_Angelillo: no es para menos... Yo me pondría esa apariencia o, directamente, la de la vena de la Patiño esa ;P