Ayer fui a ver un espectáculo de magia.Había un prestidigitador de velocísimos dedos al piano.
Había un mago sin chistera, que liberaba palomas sólo con elevar su voz.
Y un tipo que hacía el famoso número de serrar a la gente en dos: te dividía el corazón. Y además, ¡con una trompeta!
Y entre todos, realizaron el grandísimo y más espectacular truco que yo haya visto: hacer desaparecer los problemas de mi mente. ¡Fium!
Ayer fui a ver un espectáculo de magia. Fui a un concierto de jazz con vocalista. ¡Espectacular!