martes, 10 de marzo de 2009

Experimento zombi

Yo ya sospechaba que el exceso de trabajo ha hecho de mi ser un zombi danzante, de esos de ojos rojos y cojo caminar. Pero una, que es de naturaleza empírica y de coco duro, no se conforma con una sospecha tonta. Por eso he ido más allá, indagando en Internet sobre las características del zombi, para ver punto por punto qué hay de cierto en ello. Y los resultados me han dejado sobrecogida…

1. Cualidades físicas.
A. Cualidades generales.
Un zombi no posee en sí mismo mayores cualidades de las que ya poseyera el ser humano en origen. Pero sí puede llevarlas mas allá de los límites humanos.

Mi capacidad de escribir sin parar en el ordenador del curro y pensar soluciones a marrones a la velocidad del rayo malayo, así me lo demuestra.


B. Vista
Se ha sugerido que los zombis poseen visión nocturna, un hecho que explicaría su destreza en la caza nocturna y el hecho de que todos los zombis son expertos comedores nocturnos, incluso aquellos sin ojos.

Yo soy una experta comedora nocturna. Mi ansiedad me hace levantarme al frigorífico o picar un poco de chocolate. Ya he engordado 3 kilillos del ala como zombi comedora nocturna.


C. Oído.
No hay duda de que los zombis tienen un excelente oído. No sólo pueden detectar un sonido, sino que además pueden determinar su dirección.

Exacto. Con mi superoído de zombi puedo detectar a una ejecutiva susurrar un marrón a tres pasillos de distancia… (Por desgracia, mi lentitud de zombi no me permite huir a tiempo de él).


D. Olfato.
A diferencia del oído, los zombis tienen un sentido del olfato más agudo. En ambas situaciones, de combate y pruebas de laboratorio, han sido capaces de distinguir el olor de una presa viva entre todos los demás.

Esto también me sirve para olerme los marrones, aunque las hostias me caigan de lado y no pueda evitarlas. Insisto en que los zombies no somos de rápidas huídas…


E. Gusto.
Poco se sabe acerca de las alteradas papilas gustativas de los muertos vivientes. Los zombis tienen la habilidad para distinguir entre la carne humana y la animal y prefieren la primera.

Eso, eso… ¡a alguien me comería yo para sacarlo del mapa! Debería empezar a elaborar un menú.


E. Tacto.
Los zombis no tienen, literalmente, sensaciones físicas. Todos los receptores nerviosos permanecen muertos tras la reanimación.

Yo ya ni siento ni padezco. Deben referirse a eso.


F. Digestión.
El tracto digestivo de un zombi está completamente inactivo. El complejo sistema que procesa el alimento, extrae los nutrientes y excreta los desperdicios no es un factor en la fisiología del zombi.

Esto explica por qué los yogures bífidus se niegan a funcionar conmigo cuando estoy estresada. Me voy a pillar de los de blanca marca Mercadona. Total…


G. Respiración.
Los pulmones de los zombis continúan funcionando de modo que absorben aire y los expulsan del cuerpo. Este funcionamiento es el responsable del característico gemido del zombi.

Yo lo llamo suspiritos de desesperación. Pero “gemido” queda más impactante, dónde va a parar.


H. Circulación.
Sería impreciso decir que los zombis no tienen corazón. Sin embargo, sí se podría afirmar que no le encuentran ninguna utilidad. El sistema circulatorio de los no muertos es poco más que una red de tubos inútiles rellenos de sangre congelada.

Pues eso, que ni sangre me queda. Con razón no bajé a donar cuando vinieron los de la Cruz Roja a la puerta de la oficina.


I. Reproducción.
Los zombis son criaturas estériles. Tampoco muestran deseo sexual, ni por su propia especie ni por los vivos.

Si me quedaran fuerzas, quizá podría rebatir esta cuestión. Lo siento por el zombi que comparte piltra zombi conmigo. Es lo que hay.

2. Habilidades.
A. Fortaleza.
La única ventaja que poseen los muertos vivientes es un sorprendente aguante. Imagina un entrenamiento, o cualquier otra actividad física. Lo más probable es que el dolor y el agotamiento determinen tus límites. Estos factores no se aplican a los no muertos. Continuarán una acción, con la misma energía dinámica, hasta que los músculos que la sustentan literalmente se desintegren.

Eso es lo que quieren mis jefes y cualquier otra empresa. Soy un crack de cacho de zombi.


B. Velocidad.
Los muertos "andantes" tienden a moverse perezosamente o cojeando. Incluso sin heridas ni en avanzada descomposición, su carencia de coordinación les dictamina un paso indeciso.

Sí. A ve ces me cu esta an dar o tecle ar…


C. Agilidad.
Los zombies tienen poca coordinación, lo cual supone una de sus mayores debilidades. Incluso cuando se requiere una sencilla coordinación –por ejemplo para subir escaleras- solamente uno de cada cuatro lo logrará.

De ahí que lleve esta pastaza gastada en clases de conducir. ¡Oh, no, mi coordinación ha desaparecido! Un momento, ¿alguna vez tuve algo parecido a coordinación?


D. “Sexto Sentido”.
La investigación histórica, junto con las observaciones de campo y de laboratorio, han mostrado que los muertos vivientes son capaces de atacar incluso con todos sus órganos sensoriales dañados o completamente descompuestos. ¿Quiere esto decir que los zombis poseen un sexto sentido?

Tal habilidad sensorial me permite atacar mi trabajo aun con los ojos dañados y a tope de colirio y las orejas fritas de tanto escuchar tonterías. Ahora lo entiendo.


F. Capacidades curativas.
A pesar de las leyendas y las tradiciones antiguas, la fisiología de los no muertos ha demostrado que no poseen capacidades de regeneración.

Se nota. De hecho, ya he recurrido al hierro, las vitaminas… Y nada, que no me regenero, tú.


G. Longevidad.
La duración media de la "vida" de un zombi -cuánto tiempo es capaz de funcionar antes de que se pudra completamente- se estima que está entre los 3 y los 5 años.

Llevo ya casi 8 años currando en agencia de publicidad. Así que soy... ¡una abuela zombi! ¿Los abuelos zombis hacen lo mismo que los normales? ¿Tengo que contar batallitas zombis, mirar las obras paradas de mi barrio o quizá hacer calceta zombi?

Queda demostrado. “La Sari” es una muerta viviente, que eso sí, dedica su poca vida a mimar su pequeño y machacado blog. Hala. ¡Un beso zombi a todos! Aggggggññññññuuuuuuh.

28 comentarios:

El chache dijo...

Pues nada, a ser zombi te toca.
No tiene por que ser malo, mientras tengas muchos cerebros de los que alimentarte.
Un saludete

saroide dijo...

jajjajaaja, buscaré buenos cerebros para alimentarme. ¿Eso dónde se pilla? ¿En Carreful?

BUENAS NOTICIAS dijo...

jajajaja, puedes ir a tu tienda preferida y decir que te cambien la vida de zombi por una de funcionaria que es un poco más gris pero, al menos, deben tener vida sexual, digo yo, jajajaja
Me ha encantado tu experimento zombi. Beso gordo, Saroide!!!!

marguis dijo...

Estoy empezando pensar, en vista de la entrada, que llevo años siendo zombie... y yo sin enterarme... que no me hacía falta disfrazarme vamos... que cuando me miro al espejo ahí está devolviendome la mirada...

argggggg, aaaarrgggggggg

la chica de los recados dijo...

llego aquí a través de buenas noticias y el paseo valía la pena.. qué bueno lo de los zombis!
saludos,
ina

Señorita Puri dijo...

¿Será por eso que los publicitarios siempre están diciendo "Estoy matao" o "Estoy muerto/a"?

Más aún, ¿será su origen zombi la razón de salir siempre de la oficina a altas horas de la noche?

Ummmmm
...Seguiremos investigando.

saroide dijo...

*Buenas noticias: lo de la vida sexual es lo que peor llevo jajajajaj

*Marguis: si eres zombi también podemos salir de marcha por el cementerio, quitarnos las pústulas... qué bonito. Jjajjaja

*La chica de los recados: ¡Gracias! Vuelve pronto, eh :)

*Sñrta: pues ya tienes la primera prueba que confirma tu sospecha... Seguiré de cerca tus pesquisas.

Serafina dijo...

Me has dejado loca con lo de la coordinación, yo que pensaba que los zombis podían bailar thriller sin desmontarse. ¡Qué engañada estaba!

Un besazo

saroide dijo...

jajajajja, ya te digo, Serafina. Pedazo de zombies son esos, sí; qué cracks, vaya movimientos de cadera y deslizamientos de pies, zas, zas, zas...

Ellos marcaron mi infancia. Y ahora, mi etapa zombi está marcando mi treintena. Todo es un círculo zombi. Ay.

Perla del Turia dijo...

Jajaja, qué triste es la vida de los zombis, Saroide...pero ahora entiendo muchas cosas!
Por cierto, con lo de la coordinación, si te sirve de consuelo, a mí de pequeña mis profes me dijeron que tenía "PROBLEMAS DE PSICOMOTRICIDAD". Ahí es nada. Menos mal que mi madre tiene mucho carácter y les dijo que eso era una patraña.

Outsider dijo...

Yo no se si soy un zombi o si me zumban los oidos...

En la carnicería del carrefur si venden cerebros, aunque los llaman sesos... ¿tambien vale no?

saroide dijo...

*Perla: jajjajaj, ¿te imaginas que les sueltas un sopapo que te cagas al médico y le dices "perdone, es que tengo problemas de psicomotricidad, se me habrá movido la mano involuntariamente"? Sería la hostia (nunca mejor dicho). Muua.

*Outsider: ¿por qué los llaman cerebros cuando quieren decir sesos? Pos eso, yo creo que valen. Besotesss.

Arwen dijo...

Hola Sara..cuanto tiempo guapa!! echaba de menos tus interesantes entradas y aunque seas un zombi me encantasssss...pero alejate de mi cerebro jajajajaj por cierto me he tenido que hacer seguidora otra vez de tu blog...me habias desaparecido de mis enlaces y aqui el porque...bueno ya te pongo otra vez querida amiga....besitosss y linda noche

ordago13 dijo...

arrrrggggg¡¡¡

genial, cosas como estas son las que te hacen perfecta para escribir guiones¡¡

besazos sara¡¡¡

me encanto de nuevo

Luis Carlos dijo...

Saroide:
De la madre tu escrito. Y es que hasta me he sentido extra en el Thriller del Michael Jackson. No estás sola. A mi también me sale un líquido verde por la boca, estoy descerebrado, tengo la mirada perdida, mis movimientos son lentos, arrastro los piés, vivo muerto en vida, y en vida muerto vivo.
Un besazo guapa

Luis Carlos

Möbius el Crononauta dijo...

Yo soy un perezoso hombre lobo. Pero tal vez, con suerte, algún día seré zombi. Zombi aquí zombi allá tritúrate tritúrate lalalilo

Saludos zombiwayos

saroide dijo...

*Arwen: jejejje, ya sabes el porqué de mis más esporádicas -aunque no menos mimadas- entradas :)

*Órdago: ¡Gracias, sol! Siempre has sido fiel al blog, y eso me da ánimos.

*Luis Carlos: vente conmigo a bailar Thriller. ¡Au! (Gritito de Michael).

*Möbius: pásate al mundo zombi, resalao. Un beso.

Illystil dijo...

Mis más respetuosos saludos, Venerable Abuela Zombi.

Yo estoy ahora mismo en mi periodo de aprendizaje zombi(casi 2 años pululando por el mundo de los no muertos) pero por lo que leo en tu entrada, me da la impresión de que no tardaré en convertirme en una auténtica muerta viviente, tan descoordinada y putrefacta como la q más. ¡Vamos hombre!!

Un besote (exento de gusanos; al menos por ahora...)

saroide dijo...

*Ilystil: ¿entiendo entonces que eres una no muerta de mi sector? ¡Ánimo pues! BESOTESSS :)

Mon dijo...

Largo, pero me ha hecho gracia: en especial lo de los suspiritos de desesperacion...

saroide dijo...

Mon: el día que lo escribí esos suspiritos eran lo único que me salía jajajjajaja :P

Anónimo dijo...

Muy bueno. Me ha encantado

saroide dijo...

*Anónimo: ¡hola! Como dice un amigo, "me encanta que te encante". Vuelve pronto y, si quieres, deja tu nombre para que pueda contestarte de una manera más personal. ¡Un beso y gracias!

tipo dijo...

van a ser las 2 am, y creo que el sueño ya piensa por mi... aún asi, leerte es agradable, tienes carisma y lo pones en letra.

Sara dijo...

*Tipo: qué bueno leer este comentario, me llena de ánimos. Me alegra mucho que te guste el blog, yo procedo ahora mismo a devolverte la visita, no te libras de mí :P

saroide dijo...

*Tipo: ídem; Sara = Saroide. Que me lío con el correo personal y del blog, desastre que es una.

Niko dijo...

buen post, estuvo entretenido. creo que yo tambien soy un zombi jaja

saroide dijo...

Hola Niko, BIENVENIDO y gracias por comertar. Espero verte más por aquí, yo te haré una nueva visita al blog (pude entrar un segundín en vacaciones).