martes, 3 de marzo de 2009

Sueños de un ambicioso

Le dije al doctor que no podía dormir y me dijo que contara ovejitas. Y eso hice. Empecé a contar y contar y contar.

Y como eran tantas, hice un censo de ovejitas. Luego las organicé por distritos y empecé a cobrarles un impuesto de leche y lana para arreglar la valla de la granja que estaba hecha un desastre. Asimismo, estudié detenidamente otras necesidades de la creciente población ovejil. Como la vivienda. Se construyeron cientos, miles de viviendas para ovejas. Con esta boyante industria de la vivienda, y otras de subsiguiente creación, se generó riqueza para que las ovejas adquirieran otros bienes, como pienso de ovejas o jerséis de lana destinados a cubrir a las ovejas recién esquiladas. Pero hubo un excedente de dichos jerséis y hubo que recurrir a ovejas con gran capacidad de convicción para elaborar campañas y vender los jerséis, incluso entre aquellas ovejas que no los necesitaban. A su vez, muchas ovejas necesitaron comprar jerséis y viviendas pero no tenían con qué pagarlos y se establecieron complejos sistemas de préstamos y crédito ovejiles. Para pagarlo todo, la gran mayoría de ellas acabaron hipotecando su lana y su leche, hasta el momento de su jubilación; o peor aún dejando que lo terminaran de pagar todo sus retoños (las ovejas no son seres muy longevos). Las ovejas endeudadas no podían consumir más y ya no se vendían ni viviendas ni jerséis, con lo que las ovejas empleadas en esos y otros fines perdieron sus trabajos y tampoco podían consumir y los bancos sin fondos les denegaban, a su vez, el dinero para ello.

Al final, todo este sistema de loco consumo ovejil acabó por caer por su propio peso. Las ovejas acabaron sin empleos ni casas ni siquiera jerséis, reclamando sus derechos, balándome en la cabeza cada noche, hasta el punto de que ya no podía dormir.

Y entonces le volví a preguntar al doctor qué podía hacer para dormir. El doctor me miró con ojos fuera de sus órbitas y me respondió con un largo y sonoro balido de desesperación.

33 comentarios:

BUENAS NOTICIAS dijo...

jajajaja, me suena familiar este mundo ovejil.... me encanta tu imaginación!!!
beso gordo

abducida.com dijo...

me los leo todos!!! me encantan...más!!!!!!!!!

saroide dijo...

*Buenas noticias: ¡¡¡gracias por tu comentario y sobre todo por volver!!

*Abducida: ¡qué ilusión tu comentario, ponme más!
Ay, a ver si mi cansancio me permite seguir siendo mínimamente productiva en estas lides del relato, que estoy petáaaaa.

marguis dijo...

No se porqué (o quizás si) leyendo tu fantástico relato me ha venido a la memoria esa escena de "Tiempos Modernos" donde los obreros entran en la fábrica... al final todos somos borregos y Chaplin era un visionario como ninguno!!!

Un abrazo fuerte, fuerte!!!

Señorita Puri dijo...

jajajaja la imagen del doctor me encantó :-)

(Por cierto, me he enterado de que la lana virgen viene de las ovejas feas)

saroide dijo...

*Marguis: ¡esa imagen es total! Adoro Tiempos modernos.

*Sñrta.: ¿a que sí? Imagino al doctor con los ojos desencajados de Marty Fieldman jjajajajja

Illystil dijo...

Me resulta vagamente familiar, sí...

La verdad es que esta sociedad incita bastante al borreguismo. El grado en que lo seamos cada uno, depende de nosotros.

Oye, ¿por qué no contaste ovejas negras? A mí me resultan, como poco, más interesantes que las otras.

Un balido, digo... un besote

Möbius el Crononauta dijo...

Churras y merinas, por una vez todas en el mismo saco. ¿Habrá rebelión en la granja?

Salutti

saroide dijo...

*Illystil: ya lo decía Machín, "Píntame ovejitas negras..." Ay, no, creo que me he liao :P


*Möbius: dudo mucho que haya rebelión ovejil, como mucho patéticos balidos, como en el cuentecico... ¡Un besote!

Señorita Puri dijo...

La oveja más famosa en Hollywood durante los 90 fue Ovej Ryan.

ordago13 dijo...

como dicen housemartins en su canción "sheep"

"When I was young they used to get me counting sheep
But the counting I did was all in vain
No when Im tired and Im trying to get to sleep
I count humans jumping onto trains"

"cuando era joven me hacian contar ovejas pero no servia de nada, ahora cuando quiero dormir cuento hombres saltando a trenes"

no solo me gustan, si no que me inspiran y siempre me recuerdan cosas

saroide dijo...

*Srta: jajjajaa... ¿Lo vej?

*Órdago: ¡pos sheep que mola! Bs.

luis dijo...

beeeeeeeeeeeee!!!!!


(balido de lector agradecido)

saroide dijo...

*Luis: qué honor que vengas por aquí; qué válido balido de tan buen escritor :)

Anónimo dijo...

Por eso es preferible "vivir un solo día como LOBO,jeje, antes que 100 años como un borrego!!!!"

auuuuuuuu auuuuuuuuuuu auuuuuuu (aullidos para mi SaraFavorita jejeje jejeje)...Animo!!!! Walkkiria ;)

saroide dijo...

*Walkkiria: gracias por los ánimos, que siempre siempre vienen bien. Ay, aullemos todos para salir un poco de la vida borreguil aauuuuuu :). UN BESAZO, GUAPA.

deivid alcaudón dijo...

Hola bonita,

He venido a despedirme como blogero activo, que no como fiel seguidor tuyo.

Lo de las ovejitas me ha recordado mi sketch preferido de Epi y Blas (ayyyy, la tierna infancia), en el que Blas contaba ovejitas para poder dormir, y éstas aparecían balando, lo que provocaba el enfado de Epi, que no podía dormir. Buenísimo.

Te leo. Un beso.

saroide dijo...

¡No digas, Deivid! ¿Y esoooo? Pero si me encanta tu blog, cómo cuentas las pelis, todo... Es una pena, con lo bien que escribes. Si abres otro, ya sabes que tienes público fiel.

¡Sigue viniendo por aquí, eh! UN BESO GRANDE GRANDE :)

saroide dijo...

Por cierto, no conocía ese número de Epi y Blas. Qué tiernos son. Ay, sí, la infancia...

Walter Portilla dijo...

Me ha encantado leerte. Vine por pura curiosidad desde otro blog, CHB, y veo que tus entradas son todas por el estilo, así que me daré un tiempito más para regresar. Mi abrazo desde Perú.

Serafina dijo...

Mejor cabra loca que borrego. Ah, y me acuerdo de un chiste:

Una cabra que se come un dvd y dice: Me gustó más es libro. jiasjias, es tontísimo pero me encanta.

¡Un besazo!

saroide dijo...

*Walter: ¡Hola! Gracias por tu visita desde el otro lado del charco y por tu amable comentario.¡Espero verte más por aquí, las puertas de mi blog siempre están abiertas! :)

*Serafina: jajjaajajjajjaja, qué bueno. Yo soy de chistes de esos también, me río siempre como la primera vez. Podemos hacer un Club, Mon, tú, Sñrta. Puri y yo, de amantes del chiste tonto de juego de palabras :). Un besazo.

David Carrascosa dijo...

Joder, Sara!! Ha sido genial!! jajaja Y el doctor acaba balando jaja

Bueno, chica, pues eres lo mejor desde Jean Jacques Rousseau... que coño! mejor que éste.

Espero que tengas una gran semana!

saroide dijo...

*David: jajajjaja, pues gracias (qué pedazo de cumplido) :). Me alegra mucho que te haya gustado la entrada; a ver si esta semana estoy inspirada para escribir una buena, que tiene pinta de que será dura, me exprimen por todos lados, ay.

¡Buena semana a ti también! :)

Rembrandt dijo...

Sara, maravilloso tu relato como siempre.

No se xq pero me parece una historia muy fliar, donde la habré leído , donde ......???? Me río o lloro amiga???

Muchos besos y que estés bien

El chache dijo...

Y nosotros somos como esas ovejas.
Muy bueno tu relato.
Un saludete

saroide dijo...

*Rembrandt: ay, sí, demasiado familiar esta situación, ¿verdad?... Un besazo.

*Chache: en efecto, somos ovejitas. Beeeeeeee... Beeeeee. A veces parecemos las conformistas ovejas de Rebelión en la granja (qué gran libro, por cierto).

Mon dijo...

Brutal. Está como para mandarlo por la interneeeeeeeertl. En serio.

Mon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
saroide dijo...

Mon: GRACIAS, salao. Viniendo de ti, que me dices lo bueno y lo malo (cosa que me encanta), es un gran cumplido. Un besazo, Sol :)

tipo dijo...

me ha piachado bastante el estilo que traes en la letra, el puro ingenio de la vida cotidiana, saludos!!

Sara dijo...

*Tipo: hey, me alegro muuucho de que te "piache"; qué curiosa expresión, me gusta, tomo nota :)

saroide dijo...

*Tipo: esa "Sara" soy yo, Saroide en el mundo virtual, y tal. Que sin querer he usado mi otro usuario, el del correo del blog, ya me lío.