viernes, 20 de marzo de 2009

Set de viaje corporal

Ayer me regalaron un set de cremas y ungüentos varios para la piel. Una bonita y austera caja de metal con una banda de cartón donde pone: “Dr. Hauschka. Set de viaje corporal”. Me hizo gracia la frase porque parece que se refiere, más bien, al tipo de viaje: un viaje corporal. Se nota que es un producto alemán y, por tanto, deja muy claro su uso en la etiqueta. No hay equívoco ni confusión posible, es un set para viajes corporales. Punto. Porque claro, existen otro tipo de viajes: los viajes mentales. Y tienen sus diferencias.

Para empezar, los viajes corporales requieren reservar con cierta antelación el billete, el hotel o alojamiento, investigar sobre el destino (a veces se puede improvisar todo eso). Por el contrario, los viajes mentales no tienen límite alguno. No tienes que tratar con agencias de viaje, ni chapurrear inglés con estirados recepcionistas de hotel, ni pelearte con las formas de pago y el paypal en Internet para hacer reservas. Puedes viajar al país que quieras y al tiempo que quieras, ya sea pasado, presente o futuro. Y todo ello a cualquier día y hora o, como dicen los anglosajones, 24/7 (que siempre me ha parecido una división; 24 entre 7, dan ganas de contestar 3,428571428571428571). A lo que iba, que mi mente ya se empieza a evadir: en un viaje mental, tienes muchas ventajas como las que he descrito. Y no son las únicas. Porque además puedes viajar en el medio de transporte que te resulte más cómodo; por ejemplo, subiendo en una puesta de sol y haciendo una rápida escala en la tercera nube. Sin tasas, sin gastos extra, sin letra pequeña en las tarifas. En un viaje mental nunca te pierden las maletas y los únicos viajeros insatisfechos son aquellos carentes de imaginación, porque ni siquiera pueden inventarse un centro donde reclamar y contar sus penurias. En un viaje mental no hay cucarachas en los hostales, ni niños chillones en los campings, ni guiris rojos como gambas comiendo gambas en los chiringuitos mientras se chupan los dedos, ni patéticas aglomeraciones para hacer fotos a los monumentos.

Y en definitiva, a un viaje mental, como bien dice la etiqueta Dr. Hauschka, no me llevaría crema corporal. No lo necesitaría. Porque en mis viajes mentales siempre estoy divina, no tengo estas ojeras de boxeadora vital ni la cara de cansancio, sino una piel tersa y bronceada todo el año y una gran sonrisa a juego. Sólo me llevaría los recuerdos de un buen libro y mi música, pero no en formato mp3 sino en el formato que tarareo en mi mente. Y así, tarareando, tarareando, me iría de pronto y lo dejaría todo lejos. Muy lejos. Hasta ver los problemas pequeños como pulgas de circo. Que eso es justo lo que voy a hacer ahora. ¡Me voy! Esperad, que cojo una canción. Y el librito. Y la sonrisa. Prometo escribiros una postal o, mejor aún, un post a mi vuelta. Que si no, a lo mejor no os llega nada: el servicio de correo es terriblemente malo en la isla tropical de mi hemisferio izquierdo.

27 comentarios:

Anónimo dijo...

El problema de un viaje corporal es si estando ya en el destino, haces uno mental y no consigues aclararte en qué lugar realmente estás.
Para todo lo demás, ya sabéis...
David"gulus"

saroide dijo...

*David"Gulus": Bien dicho, en los viajes corporales hay viajes mentales y ahí está parte de la gracia. Yo estaría encantada de no aclararme sobre en qué lugar estoy. Mejor eso que estar donde estoy la mayoría del tiempo, es decir, en el curro. :(. Bssss.

Outsider dijo...

Sigue sin quedarme claro eso del viaje corporal... ¿que trae una bicicleta hinchable para ir de viaje?

saroide dijo...

*Outsider: jejjejee, exacto, así te pones en forma. ¡Lo has pillao! :P

Un besoteeee.

BUENAS NOTICIAS dijo...

Reina, a mí lo único que me queda claro es que me voy a esa isla de la foto. Esté en tu hemisferio izquierdo o derecho, jajajaja
No, en serio, entre tu libro y tu canción, podrías hacer un sitio para tu hermana gemela, no????
Buen finde, Saroide. Me mola entrar en tu blog y ver que hay un nuevo post. Ya sonrío de entrada....
kisssssssss

Illystil dijo...

Mmmmm... me encantan ése tipo de viajes. De hecho, los realizo casi a diario.

Y no te encuentras con que está lloviendo al llegar al lugar en cuestión cuando ni siquiera se te ha pasado por la cabeza llevar paraguas ni calzado que no cale (por cierto, ¿eso existe??), ni tienes que intentar adaptarte a los horarios y/o preferencias y/o exigencias de tus compañeros de viaje, ni te das cuenta demasiado tarde de que la televisión de tu "habitación" se enciende en mitad de la noche, pegándote unos sustos de muerte (yo ya pensaba que saldría un pozo, como en The Ring... sólo me disuadía de la idea el que no había recibido ninguna llamadita con 7 días de antelación).

En fin, mientras quede la imaginación... me ha encantado tu post, como siempre.

Un besote

marguis dijo...

Esto de los viajes mentales es de lo mas adictivo... yo pondría un aviso en la etiqueta:
Advertencia: los viajes mentales pueden provocar fugas importantes de tiempo.

(Y siempre valen la pena!!!)

saroide dijo...

*Buenas Noticias: mmmm, veo que igual esta entrada no queda muy clara jejjeje. Te invito a mi hemisferio izquierdo o derecho, al que quieras :).

*Illystil: veo que también eres de las mías, de las que viaja con su imaginación un ratejo. Cuánta falta hace...

*Marguis: ¿a que sí? Es como eso de cuando haces pop ya no hay stop jajjajajaaja.

luis dijo...

yo los viajes mentales los hago más en verano, cuando la intemperie es más amable y no hay catarros al acecho. el resto del año hago turismo interior. este puente me he ido a mi pancreas y, oye, me está sorprendiendo agradablemente.

besos

saroide dijo...

*Luis: jjejejeje, ya te digo, el turismo interior es algo apasionante, ya lo vimos en Érase una vez el cuerpo humano :P.

Ah, y no olvides dejarme los mapas y la guía del Páncreas para que sepa qué hay que ver por allí. Por cierto, ¿cuál es la capital de Páncreas?

Un besazorl.

saroide dijo...

¡Un momento! He visto que en el Páncreas se pueden visitar los Islotes de Langerhans: http://es.wikipedia.org/wiki/Islotes_de_Langerhans

Un paraíso, sin duda.

Arwen dijo...

Me gustan todos lo viajes de la clase que sean por eso me ha gustado tu entrada explicandonos tus viajes mentales aunque me suene a "pegarse un viaje" jejejej...besazosss guapetona

Anónimo dijo...

Ahora que lo pienso, eso del turismo interior da para un cuentecito. lo mismo te sorprendo con uno un día de estos...

luis dijo...

jajaja

este último anónimo era yo. patoso que es uno, sorry

Möbius el Crononauta dijo...

Sería maravilloso que hicieran un puente astral hacia Mallorca. O una mallorquina hacia lo austral. O sobrasada de canguro. ¿Iría bien para la piel?

Saludos

David Carrascosa dijo...

Vaya, vaya... como se nota los que no hemos tendo puente, jeje

Bueno, espero que te lo pases muy bien en tu viaje y que, por cierto, te acuerdes de traerme eso que... vaya, se me ha olviado. Debo estar yo empezando otro viaje.

Besos Sara!!

Allek dijo...

pasaba a saludarte...
un abrazo!!

saroide dijo...

*Arwen: hey, no son esos "viajes" sino los momentos en los que me relajo e invento historias, o simplemente me quedo mirando una puesta de sol, etc, y dejo atrás lo más mundano. ¡Los necesito tanto!!! :)

*Luis: seguro que sobre el turismo interior te sale un relato brutal, de esos con los que nos sorprendes cada día a tus lectores. ¡Eres genial!
Por cierto, también me encantan tus frases hiperbreves de Twitter. Qué bien aprovechado un medio hecho para los textos breves, chapeau. Y en cuanto al anónimo, jejje, blogger también se me revela a veces; es un díscolo, el jodío.

*Möbius: jajjajaj, fijo que iría genial para la piel. De hecho, las cremas y perfumes llevan cosas aún más raras que sobrasada de canguro. Si nos ponemos a mirar, nos cagamos. Lo que no sé es cómo sería la campaña de publicidad, miedito...

*David: claro que te lo traeré. Esto, el... hombre, lo típico, cómo era, el, vamos, algo traigo :P.

*Allek: ¡bienvenido! Me alegro de que te pases a saludar, gracias a tu comentario sé que andas por aquí. Otro saludo :)

ordago13 dijo...

que regalo mas friki¡¡¡

jajaj
justo cuando tu hablas de viajes en tu blog yo lo hago en el mio

claro que mi viaje es ficticio¡¡¡

gracias por poner currais los temas, yo y mi hermano gemelo hacemos un programa genial¡¡¡ jajajaj

saroide dijo...

*Órdago: Vaya, yo creía que era un viaje real; aunque los otros también se disfrutan, ¿verdad?

Y en cuanto a mi uso del plural, es que pensaba que el programa lo hacías con otro chico. Es que un día puse algo sobre que no veía el enlace (el programa aún no estaba subido al blog) y me contestó otro chaval. Qué boba, jijiji.

Perla del Turia dijo...

No hay como un buen viaje mental, sí señora... Yo en los míos también tengo la piel tersísima y recorro kilómetros subida a unos zapatos de tacón maravillosos. ¡Esperamos ansiosos tu post(al) desde el hemisferio izquierdo! ;)

El chache dijo...

Un buen viaje corporal bien se merece un gran set.
Un saludete

Rembrandt dijo...

Lo de los viajes mentales es algo genial , casi una terapia en mi caso. Los hago a menudo, a veces sola, pero la mayoría en compañia, eso sí casi siempre la cambio asi no me aburro.

Muchos besos Sara

Señorita Puri dijo...

...Y luego está el ratoncito Pérez, que es el que hace viajes dentales.

saroide dijo...

*Perla: tus viajes mentales sí que son divinos, ¡toma taconazo de vértigo! :)

*Chache: ya te digo, set de pelis, libros y buena musiquina.

*Rembrandt: para mí también son una terapia necesaria.

*Puri: y luego estoy yo que me la "piño" en el coche. :P

luis dijo...

huy, gracias por los piropos!!!!!

saroide dijo...

*Luis: totally sinceros :)