Se conocieron mangando en el Mango. Profundizaron en su relación en el pasillo del Zara-Berscka-Pimkie-H&M-Springfield. Se dieron las llaves de sus corazones en un Mister Minit. Pelearon y perdieron por completo los estribos junto al plano orientativo de la planta 2. Se reconciliaron en los bancos sin palomas y sin vida de la planta tercera, sentados entre dos señoras con carros de bebés tan deportivos que podrían romper la pana en las carreras clandestinas de coches tuneados. A las 9 cenaron en el Burger King, donde los dos escogieron un Menú Big King con patatas grandes y Coca-Cola Light y quitaron sendos pepinillos a sus hamburguesas. Quedó claro: estaban hechos el uno para el otro; y nada, ni siquiera las gruesas columnas del parking de la planta -1 podría separarlos jamás.*Nota de la B. Mall: centro comercial, en inglés norteamericano. Y eso :)