lunes, 22 de diciembre de 2008

La operación

Miriam le pidió la operación a su madre por su 18 cumpleaños. Estaba tremendamente ilusionada, casi ni dormía ni comía pensando a todas horas en el espectacular resultado. En cambio su chico no estaba tan convencido; la miraba de arriba abajo y le decía que se lo pensara dos veces, que estaba bien como estaba y aquello no le pegaba nada. Sus amigas también opinaban que era algo desproporcionado, ¡pasar de 80 a 160! Pero ella estaba empeñada en hacerse aquella operación de cerebro y pasar a un cociente intelectual de genio. Para entender de verdad los libros, para disfrutar más de sus viajes y, quizá, una tarde de invierno emocionarse con una hermosa aria de ópera.

18 comentarios:

Arwen Anne dijo...

creo que la inteligencia verdadera no está en el cerebro, si no en el corazón, en ese sitio no tiene medidas

El chache dijo...

Debe de ser acojonante que de buenas a primeras se te duplique el coeficiente intelectual.
Menudo flipe.
Un saludete

saroide dijo...

*Arwen, estoy de acuerdo; simplemente me hacía gracia que alguien, en los tiempos que corren quisiera operarse del cerebro, que por desgracia tan poca falta hace. A una persona como la del relato, en realidad no le haría falta, se puede ver su gran inteligencia y sensibilidad en el hecho de que quiera amar lo que allí pone, las cosas bellas.
*Chache: ¡ya te digo! :P

saroide dijo...

*Arwen, estoy de acuerdo; simplemente me hacía gracia que alguien, en los tiempos que corren quisiera operarse del cerebro, que por desgracia tan poca falta hace. A una persona como la del relato, en realidad no le haría falta, se puede ver su gran inteligencia y sensibilidad en el hecho de que quiera amar lo que allí pone, las cosas bellas.
*Chache: ¡ya te digo! :P

Misteriosa.Psicodelia dijo...

xD jajaja:) adoro la gente que hace volar la imaginacion de los demas.
gracias por firmarme.
me gustaria saber que es lo que te gusto de mi blog?


Saludos!

saroide dijo...

Hola, Misteriosa. Estoy teniendo problemas con los comentarios, dan error, a ver si éste sale (es el tercer intento...). Pues entré de casualidad y me gustaron tus poemas, las ideas que transmiten. Creo que te gustará el blog de mi colega Mane: elhombredelfaro.blogspot.com. Besitos, sigue escribiendo, ¡nos leemos! :)

Señorita Puri dijo...

Y al salir de la operación, con su IQ de 160 recién estrenado, descubriría automáticamente que la belleza está en el interior, como dijo Bella, y entraría corriendo al cirujano para que le pusiera su celebro border line de nuevo. Y al salir, sus limitadas capacidades le presionarían para aspirar al punto inicial y querría tener 160...y así forever and ever.

Poeta Carlos Gargallo dijo...

Hola, he llegado hasta aquí por medio del blog de Marcelo, me gusta este tu estilo, me parece muy interesante el blog, te agrego a mi lista, felicidades, un abrazo.

papanatas dijo...

Muy bueno... me has conseguido engañar.
Saludos

saroide dijo...

*Sñrta. Puri: jajjaa, un bucle sin fin, infernal. Nunca tenemos lo que queremos...
*Carlos: ¡Muchas gracias, qué bien que te guste el blog! Espero verte más por aquí y yo también te visitaré.
*Papanatas: jejjee, ese giro inesperado es lo que me mola del cuentecillo, me alegro de haberte "engañado". ¡Besitos!

ordago13 dijo...

jajajaajaj muy bueno operacion de cerebro

Alí Reyes H. dijo...

El relato explota el hecho de que estamos enmersos en lo que vivimos y que nuestra imaginación se adelante al que la narra, por eso es que caemos en la emboscada literaria.

Este es un ejemplo de MICROCUENTO, digno de publicación.

saroide dijo...

*Hola, Alí: en efecto, quería jugar justo con eso, con que la información que obtenemos de nuestra realidad nos hace adelantarnos sin pretenderlo al fin del relato; de ahí que dé detalles como el de los 18 años de la protagonista -aquí en España más de una chiquilla de esa edad pide una operación de ese tipo cuando saca buenas notas, etc-. Analizas muy bien los relatos, como el de la bloguera, sabes sacarles "la chicha" :). ¡Me gusta!

¡Y de verdad, muchas gracias por tu comentario, me halaga!

Alcaudón dijo...

Sólo a un tonto se le ocurre querer ser más listo.
- Ojalá fuera más tonto todavía.
- Y para qué?
- Pues para qué va a ser, para ser más feliz...

(estupendas tus entradas Sari, y qué bien cuanta peña te lee!!)

bs

saroide dijo...

¡Hola Juampa! Me he conectado de casualidad en plena Nochebuena. Tengo el ordenador encendido en casa para consultar la RAE (hay partida de Scrabble en casa, jejejes), y he visto tu mensaje. Qué ilu verte.

Tienes razón: sólo un tonto querría ser más listo, ¿verdad? Cuántas veces nos hemos dicho que envidiamos la vida de los que son inconscientes de su realidad. Pero creo que en el fondo no es así, y que somos afortunados por plantearnos las cosas: aunque nos desgaste muuucho nos hace sentir vivos.

Y sí, no veas qué bien, estoy viciada con el pequeño blog-criatura: entra poco a poco gente nueva, y me encanta que me puedan leer y poder leerles yo a ellos (pincha en sus blogs y te sorprenderán). ¡Espero verte prontito!

Arwen dijo...

jajajaj otra para el saco..tambien me engaño!!! muy buena entrada Sara te felicito..muy de acuerdo con la otra Arwen, un abrazo

saroide dijo...

hola, Arwen. Estuve viendo tu blog de hadas, que ese no lo conocía. ¡Curioso! ¿De dónde viene tu afición por el tema? Un besitorrr.

Madame Rosa dijo...

160???
Yo soy de las que creo en la felicidad del ignorante y del simple.
A veces es mejor no saber, no entender...