lunes, 9 de febrero de 2009

Si no queda satisfecho...

Entro en el lustroso centro, voy directa a la sección que me interesa y me dirijo hacia una estirada dependienta para hacer la devolución.

Yo: Buenas... Quisiera devolver mi vida.

Dependienta: (Inquisitiva) ¿Qué le pasa? ¿Tiene algún defecto?

Yo: (pensativa) No, en realidad no…

Dependienta: Y entonces, discúlpeme señorita, no veo el problema.

Yo: Es que es… es un poco, ¿cómo decirlo? Convencional. Quizá tenía que haberme llevado algo más llamativo, más acorde con mi personalidad. Como una de esas vidas de allí, con colores o lentejuelas; no sé, algo más vivo.

Dependienta: Entiendo; dice esas de allí. Bueno, tenemos la Vida del artista, si quiere probársela. Pero le advierto de que no tiene bolsillos. Lo que entra, cae por un agujero.

Yo: (desilusionada) Vaya…

Dependienta: Y tiene la Vida del aventurero, pero está siempre rota, no hay forma de remendarla. Aunque si lo desea, le saco su talla.

Yo: Ups, no sé qué decirle…

Dependienta: Entonces, disculpe mi atrevimiento, ¿por qué dice que su vida está tan mal?…

Yo: No digo que esté mal, es que es un poco rutinaria: casa-trabajo, trabajo-casa, ya sabe… Bueno, ay, ya no sé lo que quiero…

Dependienta: Es normal que atraviese estas etapas, les pasa a todos los clientes. Usted vuelva a llevarse su vida a casa y pruébesela de nuevo. Verá cómo no está tan mal, señorita. Además, siempre la podemos ajustar un poco de sisa, hay arreglillos. Y si aun así no le convence, la vuelve a traer. Nos gusta que nuestros clientes queden satisfechos –dijo la dependienta con una falsa sonrisa elástica-.

Yo: Claro, hay arreglillos.

Dependienta: Por supuesto: siempre puede comprarse un animal de compañía, hacer un viaje exótico, tener un hijo. ¿Ve cómo hay formas de hacer soportable la rutina? -Otra vez la sonrisa-.

Yo: Ya, pero no sé si es la manera…

Antes de que pudiera volver a rebatirla, la dependienta me llevó amablemente hacia las escaleras mecánicas y bajó conmigo hasta la puerta, donde me despidió con un gesto de muñeca propio de una infanta. Y allí me quedé en la calle, con la bolsa de mi vida en la mano. Sí, volveré a probármela; todo sea que no me convenza porque tengo un mal día…

27 comentarios:

El chache dijo...

Y si no te vuelves a por la del artista y le coses tu unos bolsillitos.
Muy bueno.
Un saludete

lobezno dijo...

¿Y si la has comprado en un mercadillo? ¿Y si el servicio postventa sólo te deja descambiarla por un producto similar? ¿Y si en vez de la sonrisa falsa de una dependienta te ofrecen servicio telefónico (Drogas, pulse 1. Suicidio, pulse 2. Cascársela, suelte el teléfono y hágalo usted mismo)?

Buenísima entrada!!!!!!!

Arwen Anne dijo...

si la vida se pudiera descambiar, yo no se si lo haría, sea la que sea, tiene que estar relacionada con la vida del escritor, pues quiero esa, la del escritor

besos

Serafina dijo...

Genial, nena. A mi la mía me tira de sisa, ¡es incomodisima!

Un besazo

Anónimo dijo...

Yo últimamente no entro bien en ella, habré engordado... David "Gulus"

saroide dijo...

*Chache: hey, buen punto de vista, lo tendré en cuenta :)

*Lobezno: sí, hay taaantos abusos, jejeje. Y lo del servicio telefónico, buf. Si hay algo que odio es que me timen; y si hay algo que odie más, es... ¡¡¡que lo hagan por teléfonooo!!! griopfirdfcmkñññ, rediós. :P

*Arwen Anne: la vida del escritor es dura, pero te entiendo. Yo también la quisiera...

*Serafina: si me entero de un buen sitio de arreglos, de esos con amorosas señoras que te cosen las sisas y los bajos, te llamo. ¡Mua!

saroide dijo...

David"Gulus": sí, a veces después de Navidades pasa eso, uno ya no sabe si es que ha engordao o es que todo le va mal jejjeje. ¡Muases!

Perla del Turia dijo...

Qué maravilla de relato, Saroide... ¡Me declaro fan tuya! ¿Dónde está ese Corte Inglés? No sé si me cambiaría de vida pero seguro que iría a darle el coñazo a las dependientas con todo tipo de preguntas existenciales... :)

saroide dijo...

¿Te imaginas El Corte Inglés de las vidas? Lleno de señoras pesadas con traje de El Corte Inglés diciéndote "¿Necesitas algo?", porque van a comisión, a saco, jajjajaa. Gracias por volver, Perla.

marguis dijo...

Me ha encantado!!

Si es que hay dependientas que son capaces de convencerte de todo!!! Que compres zapatos ajustados, vestidos justos de caderas y anchos de pecho (es lo que se lleva) o abrigos que no abrigan...

Un abrazo :)

saroide dijo...

Es verdad, Marguis:
¿Qué me dices de esos pantalones con cintura Britney Spears con los que una siempre andaba una enseñando braga, tanga y/o lorzitaaaa? jajajjaja :)

Anda que no me han vendido cosas que no necesito o luego no he usado, ays.

Señorita Puri dijo...

Yo creo que no te dejaron devolverla porque no traías el ticket de caja.




(Qué bonito relato. Deberías escribir un libro. O terminar el que estás escribiendo, que lo sé que me lo han soplado jajajaja Yo lo compraría, palabra.) Bss.

saroide dijo...

¡Ostrás el tickeeeeet! Pues hala, pa buscarlo ahora, a saber dónde anda.

Y GRACIAS, PURI, por lo que dices :). Eso es lo importante, acabar algo de lo que empiezo. Mi tiempo libre me da, como mucho, para mantener un blog y porque soy cabezona como yo sola. Tengo en ciernes el librito de microrrelatos y una serie para internet, cogiendo polvo, snif, snif.

Me alegra saber que, al menos, tengo una lectora :)

saroide dijo...

Quiero decir, una compradora de un hipotético libro jejejjes :)

Illystil dijo...

Bufff.. creo que todos hemos sentido ganas de hacer eso alguna vez.

O igual es que me han timado... ¿a ver si me han dado una vida de otra temporada, o con una tara imposible de arreglar? Peor aún... ¿y si no es de piel auténtica como pone en la etiqueta? Brrrr... ¡la última vez que compro en Inditex! XDDD

Menos mal que no tenemos tan sólo 30 días para cambiar de opinión sobre nuestra vida. Menos mal que tenemos todo el tiempo que queramos...

Un beso

Sara dijo...

*Yllistil: qué bonito tu comentario. Lo que no me gustaría tampoco es tener vida de outlet :P

saroide dijo...

Eh, que la del comentario soy yo, me ha salido la otra cuenta jjejejeje.

Mon dijo...

Jajajajajajaja... genial.

saroide dijo...

¡Gracias Mon! La única pena es que una vez que lo publiqué, me di cuenta de que el símil se parece a uno que usó mi amigo Mane en un poema suyo que me encanta. Y no me gusta que nada de lo que escribo se parezca a nada (si es que eso es posible para cualquier escritor).

Pero al final lo he dejado, porque su enfoque y el mío son totalmente distintos. ¡Un besazorrr!!!

Luis Carlos dijo...

Saroide:
Siempre mirando con tus ojos de Sara. Genial este escrito. Y es que me imagino la aungustia de "Yo" frente al sicoanalista de embudo que la atendía, y claro las ganas de venta de la dependiente. Una buena comisión por la venta en efectivo de una vida con olor a nuevo, 0 kilómetros, garantía de un año. Y eso que no ofreció vida con lycra incluída para poder ajustarse al método. Pienso que lo mejor que le sucedió a "Yo", fue que la hayan acompañado hasta las escaleras mecánicas. La vida en la bolsita, la del "que hago ahora", se puede reencauchar, y nadie se la lleva si la dejas fuera de parquímetro. Es lo bueno.

Brrrravo mujé
Un beso
Luis Carlos

saroide dijo...

*Luis Carlos: claro, las dependientas hacen lo que sea por vender, incluso lo que no necesitamos; es lo que tiene ir a comisión jjejejeje.

Gracias por leer y por tus comentarios, me encanta saber que estás al otro lado del charco mirando conmigo. ¡Un abrazo!

Anónimo dijo...

A veces, sabemos muy bien cuál es nuestra "prenda" perfecta (esa que nos sienta y que -también- nos hace sentir tan bien; la que mejor se adapta a las curvas de nuestro cuerpo y de nuestra mente) ;) ...
...Sin embargo, cuando ¡por fin! nos decidimos a comprarla...acaba eternamente recluída de fondo de armario porque carecemos de valentía suficiente para vestirla; de arrojo para disfrutarla a espensas de las modas, las grandes firmas y las marcas...de valor contra las prendas insulsas, impersonales y rutinarias.

¡¡¡SARAAA!!! ¡¡¡CORAGE para vestir la prenda que cada uno desea vestir!!!
un abrazo grande, Walkkiria.

saroide dijo...

*Walkkiria: GRACIAS, eres un encanto :). Es verdad, tengo que atreverme a ponerme esa vida, por estrafalaria que parezca a otros. Ays. ¡UN BESAZO GORDO!

BUENAS NOTICIAS dijo...

Saroide, mil gracias por tu visita a mi blog que me ha permitido descubrir el tuyo. Genial este relato. Ahora: la dependienta es una "chafona". Propuesta para tu próximo relato: cambio de tienda y encuentro con dependienta entusiasta, que sea capaz de venderte hasta la vida más "arrastrá". Venga, anímate y escríbelo que estoy deseando leerlo...
Un abrazo,
Elena
Te voy a linkear en mi blog!!!!!

saroide dijo...

*Buenas noticias: qué gran noticia verte por aquí :). Me alegra mucho que te guste el blog, a mí el tuyo me ha parecido muy bueno: falta hace que alguien ponga su vista en las pequeñas cosas agradables de la vida. También te agrego a mi lista :)

tipo dijo...

Woa, dirias tu esto Mola!!!
ja
caminando por las letras de los blogs, panfletos de choros podridos salen a devorarme... pero de repente me topo con tu estilo, que como diria el "palomas" tus letras son como el taco, tan ligeras, variadas y digeribles...
Provecho.

saroide dijo...

*Tipo: jjejejeje, me alegro de que mi estilo no te indigeste y alimente algo dentro de ti, de verdad. Es justo lo que busco.