viernes, 21 de noviembre de 2008

Las pequeñas bellezas cotidianas

Se dice que una persona es bella por sus ojos, por la forma o la tersura de su cuerpo o por su estilo irrepetible. Se dicen muchas cosas sobre la belleza, pero poca gente aporta puntos de vista novedosos. Y entre las pocas personas capaces de hacerlo están los profesionales que ven a los demás desde su prisma particular.

Un ejemplo. Mi hermana fue a recoger unas botas al zapatero y éste alabó su forma de pisar, le confesó con admiración que hacía mucho que no veía un tacón gastado de una manera tan uniforme, prácticamente igual de un lado que del otro. Me imagino al zapatero trabajando en ese taller tan oscuro como sus uñas, cogiendo entre sus manos ese zapato de pisada perfecta, pensando en la cenicienta que vendría a recogerlo. Y a mí me pasó algo similar. Fui al ambulatorio a hacerme una analítica y el ATS que hacía las extracciones me dijo coquetamente, antes de introducir su aguja… “¡Mmm, buenas venas!”. En esa frase me pareció sentir un punto de picardía inconfesable, poco le faltó para pedirme el teléfono. ¿Hay venas sexy? ¡Hay que fastidiarse!

Todo esto me ha hecho evocar otros bellos y posibles amoríos profesionales. ¿Podría un maquillador enamorarse del rizo de unas pestañas, entre todas las del mundo? ¿O un fisioterapeuta caer rendido ante la perfección de un codo? ¿O una funcionaria ser seducida por el trazo de una firma en una hoja de autorización? Y es que cada persona, todos, tenemos algo bello esperando ser descubierto. Por eso nunca, nunca, nos sintamos feos.

6 comentarios:

Señorita Puri dijo...

Claro que es posible. Yo, por ejemplo, acabo de sentirme atraida hacia este post de prosa tan fluida, de metáforas tan bellas y rotundas, y situaciones que a pesar de su aparente cotidianeidad resultan evocadoras y literariamente inspiradoras.

Si fuera Enrique Bunbury ya lo habría plagiado, de hecho.

saroide dijo...

jeje, que me sonrojo :P. Qué ilusión leer un comentario así, ¡anima a seguir escribiendo estas tonteridas cada semana!

Pues de verdad que son situaciones reales (la del zapato y la vena) y a partir de allí, "as usual", dejo que se me vaya un poco la perolilla :)

Mon dijo...

Genial :-)

Mon dijo...

aparte de completamente cierto... :-)

Alcaudón dijo...

Ea, pues ale... (cómo pisaré yo??)
bss

saroide dijo...

¡Como un príncipe, Juampa!