jueves, 13 de noviembre de 2008

Un, dos, tres... probando

“Las cosas bien hechas bien parecen”, dice mi señora madre. Es decir, que las cosas bien hechas lucen mejor y no salen así como así, son fruto del esfuerzo. Por eso, a veces me imagino cómo han surgido los grandes momentos de la humanidad. Fijo que han tenido su ensayo previo, su making of. Algo así como…

Jesucristo caminando sobre las aguas.
Ensayo nº 1: Jesucristo practica en la bañera de casa. Nada más meterse, se escurre y casi se esnuca. Ensayo nº2 (también en la bañera): Jesucristo pone un pie con éxito sobre el agua pero hunde el otro, a plomo. Esta vez sí que se esnuca. Ensayo nº3… Y así hasta que la cosa va rodada. JC hace un ensayo general en un pequeño lago, con unos amigos, y luego hace su aparición ante público de todas las edades. Queda como dios.

Napoleón entra en Polonia.
Ahí está Napoleón guiando a sus tropas, con esa pose tan característica, la mano al pecho. ¡Pues no veas hasta que se le ocurrió la posturita “marca de la casa”! Primero fue casualidad. Un día comió escargots, le subieron gases a la parte alta del estómago y, debido a los pinchazos, puso así la mano. Le gustó tanto el gesto, que trató de repetirlo. Pero cachis, no le quedaba igual. Su madre le chillaba, al verle ensayando delante del espejo: “¡Napolito, mira que eres ridículo; así nunca llegarás a nada!”. Y un buen día, flop, salió espontáneo. Ya tenía el gesto con el que quedaría inmortalizado.

Newton descubre la gravedad.
Lo que nadie sabe es que, días antes de caérsele en la cabeza la famosa manzana, se le cayó un coco de un cocotero del jardín botánico de Londres (se conoce que el hombre tenía afición a echarse la siesta debajo de los árboles). Cuando le impactó el coco en el coco, no descubrió la ley de la gravedad, sino que se limitó a decir: “Oh, fucking coconut!”. Acto seguido perdió la consciencia.

Y podríamos seguir hasta nuestros días. ¿La moraleja? Bueno, si os empeñáis me invento una: nada sale a la primera. Hay que ser tozudos y, a lo mejor, un día – además de crear algo bueno para el mundo, o al menos para nosotros- podremos salir en un blog como éste. Dudoso honor…

5 comentarios:

Señorita Puri dijo...

Estoy segura de que lo de Cristo en la Cruz es una performance a lo David Blaine que le salió mal.
Y cuando la gente por fin se dio cuenta de que el hombre estaba sufriendo y quería bajarse, el carpintero del pueblo le dijo: Sí hombre, ahora que he hecho quinientas cruces y encargado 3.400 llaveros a China con tu imagen me vas a joder el cuadro.

saroide dijo...

¡qué bueno! ¿imaginas? seguro que fue algo así y no nos hemos enterao :)

Mon dijo...

jajajajajaja... buenisimo. Tal vez el final es triste... este blog no es tonto. Hay que ser muy listo para hacerse el tonto, de hecho...

saroide dijo...

Me has convencido, Reimon. He quitado del final lo de ridículo blog. Todo, menos ponerte triste, muamuamua :) (En serio, tenías razón, no mola un final en bajo).

Ramón rima con razón :P

Manu Riquelme dijo...

¡Mil gracias! Veo que tú también escribes guiones, mucha suerte. ¡Un saludo!